cefalea

Las patologías oculares pueden traer consigo problemas de visión, enfermedades oftalmológicas, pero también otras afecciones en otros órganos o partes del cuerpo. Una de las más comunes es la cefalea, es decir, los dolores de cabeza intensos y continuos, que se presentan junto a una sensación de pesadez.

Qué puede provocar cefalea

Las cefaleas pueden aparecer a partir de problemas oculares. Sin embargo, muchas veces los pacientes acuden al neurólogo directamente, sin plantearse que pueda deberse a algún problema oftalmológico. A continuación, vamos a hablar de los problemas oculares más comunes que provocan cefalea, y por los que conviene acudir al oftalmólogo.

  • Defectos de refracción. Este defecto es el que se produce cuando la visión es imperfecta, a consecuencia de la falta de enfoque de la imagen sobre la retina. Un ojo normal percibe la imagen al sufrir una refracción a través de la córnea y el cristalino, y se proyecta en la retina de manera nítida, emitiendo esa imagen al cerebro. Sin embargo, aquellas personas que sufren patologías como miopía, hipermetropía, astigmatismo, etc., captan la imagen de manera borrosa al cerebro. Esto produce cefalea al forzar la vista. Por ello, es preciso realizarse una revisión oftalmológica de forma periódica para poder detectar el problema, y ponerle remedio.
  • Migraña ocular. Una migraña ocular es un trastorno ocular temporal que se puede producir en uno o en los dos ojos. Se manifiesta en forma de dolor de cabeza intenso, con palpitaciones, y se focaliza en uno de los lados. El paciente puede ver zonas ciegas, destellos o parpadeos. La causa puede deberse a un sobresfuerzo del cerebro, pero en la mayoría de los casos tiene componente genético. Por lo general, los síntomas no duran más de 30 minutos, y hay tratamientos indicados para reducir el dolor.
  • Elevación de la tensión ocular. También se le conoce como glaucoma. Se trata de una enfermedad ocular en la que intervienen diferentes factores. Las principales características de esta patología ocular son el daño del nervio óptico y pérdida parcial del campo visual. La elevación de la tensión ocular es un problema que provoca cefalea y debe tratarse a la mayor brevedad para evitar problemas mayores. Por ello, en las revisiones oftalmológicas, se mide siempre la tensión del ojo del paciente.
  • Problemas inflamatorios intraoculares. También se le conocen como uveítis. Este tipo de enfermedades afectan a la uvea, es decir, a la capa vascular del ojo (la formada por el iris, el cuerpo ciliar y la coroides). Se trata de una inflamación producida por diferentes causas, como infecciones, traumatismos oculares, cirugías, enfermedades autoinmunes, etc. Esta inflamación produce cefalea y se debe tratar con antibióticos, antimicóticos o corticoides.
  • Causas infecciosas. La más común es el herpes zoster ocular. Existe el herpes zoster en otras partes de la piel, pero el ocular es un virus que afecta al nervio nasociliar. Normalmente aparece un dermatoma en la frente, que empieza con un hormigueo, junto a una inflamación dolorosa de la zona y una cefalea constante. Se trata con antivirales orales, midriáticos y corticoides tópicos.

Si tienes cefaleas y no sabes de dónde vienen, es recomendable que nos visites para hacerte una revisión. Pide cita por teléfono, a través del formulario o déjanos tus datos y te llamamos.