El Pterigion es un crecimiento anómalo en la superficie ocular desde la conjuntiva, normalmente  por efecto de los rayos ultravioleta (UVB). Se trata de un proceso benigno, no cancerígeno, pero que puede causar irritación y alteraciones en la visión.

Cuando se sufre de Pterigion suele sentirse un bulto o telilla en el ojo. Se presenta como una zona elevada blanquecina en el borde interno y/o externo de la cornea.

Se trata de una patología indolora donde los síntomas dependen del tamaño de la lesión. Cuando es pequeña, los síntomas son asintomáticos, pero a medida que crecen pueden generar molestias en la superficie del ojo como:

  • Ojo rojo.
  • Lagrimeo.
  • Sensación de cuerpo extraño.

Aunque no es una patología maligna, en los casos más extremos puede llegar a deformar la córnea y afectar a la visión causando astigmatismo u oclusión directa del eje visual.

Debe evitarse la exposición sistemática a los rayos UV para prevenir esta patología.

¿EN QUÉ CONSISTE EL TRATAMIENTO?

Cuando la lesión es pequeña, puede tratarse con colirios lubricantes.

Sin embargo, en casos de mayor magnitud, se retira la parte crecida de forma anormal sobre la superficie ocular mediante cirugía ambulatoria.

En ocasiones son necesarios pequeños trasplantes (generalmente de la propia conjuntiva) para regenerar la superficie ocular. Es importante la realización de una técnica cuidadosa para disminuir el porcentaje de recidivas de esta enfermedad.