En Quijada |Medicina Ocular tratamos los trastornos del párpado más habituales.

Los párpados protegen el globo ocular, distribuyen la lágrima por la superficie ocular y mejoran la visión. También protegen los ojos de elementos externos evitando lesiones al cerrarse de forma refleja cuando cualquier objeto se acerca demasiado. Los diversos trastornos del párpado que pueden aparecer y afectar a éste son:

Se da cuando existe una caída de los párpados superiores. Puede ser de nacimiento o adquirido, y puede llegar a causar ambliopía u ojo vago en niños.

Se detecta cuando los niños llevan la cabeza hacia atrás con frecuencia o arquean las cejas para contrarrestar la caída del párpado.

Cuando no es de nacimiento (mucho más frecuente) suele deberse a un fallo del músculo elevador, o por un fallo en el sistema nervioso encargado de estimular el músculo.

El Tratamiento es quirúrgico y se realiza mediante procedimientos sin incisiones visibles y con técnicas mínimamente invasivas.

El primer caso se da cuando el párpado se pliega sobre sí mismo hacia el globo ocular, lo que ocasiona un continuo roce de las pestañas contra la córnea que no sólo resulta muy molesto sino que puede ocasionar ulceraciones.

En el caso del ectropión el párpado se pliega sobre sí mismo hacia el exterior. Esta situación impide que el párpado cierre correctamente e impide la correcta lubricación del ojo, dando lugar a síntomas irritativos.

Suele aparecer en personas mayores a causa de un debilitamiento del músculo orbicular.

Ambas patologías se tratan mediante cirugías para tensar el párpado y devolverlo a su posición correcta.

  • Orzuelo. 

Consiste en la infección del folículo piloso de una pestaña y su glándula asociada de Zeiss o Moll.

Primero aparece un enrojecimiento, aumento de la sensibilidad y dolor en el borde externo del párpado. Más tarde, la zona se inflama. Además, el ojo puede lagrimear, volverse muy sensible a la luz intensa y generar la sensación de cuerpo extraño. Es cada vez más frecuente la aparición del orzuelo asociado al estrés.

  • Chalazion.

Hace referencia a una inflamación de las glándulas de Meibomio por la obstrucción del orificio de salida de las secreciones sebáceas de estas glándulas localizadas en el borde del párpado.

Tiene un aspecto similar al orzuelo. Al principio: párpado inflamado, dolor e irritación. Pero tras unos días los síntomas desaparecen y queda un bulto redondeado e indoloro en el párpado.

Se puede tratar con medicación, pero si no desaparece hay que recurrir a la cirugía.

  • Tumores palpelabres.

Son tumores que aparecen en los párpados. Entre los tumores benignos destaca el papiloma, el xantelasma y el nevus en adultos y el hemangioma en niños.

Se tratan con cirugía, excepto el hemangioma que puede mantenerse en observación y recurrir a la cirugía si impide la visión, o para evitar el ojo vago.

También existen tumores malignos como el carcinoma basocelular (el más frecuente), y el carcinoma espinocelular entre otros. Ambos se presentan como lesiones ulceradas; y el basocelular generalmente no produce metástasis a pesar de ser considerado maligno.