Las válvulas para el tratamiento del Glaucoma conectan el espacio intraocular al espacio subconjuntival con el fin de tratar el impedir la presión introacular que provocan la patología.

El implante para el tratamiento del Glaucoma tiene tres partes:

  • Un plato de plástico especial con la misma curvatura del ojo.
  • Dicho plato, contiene en la parte superior un sistema valvular que regula la presión ocular.
  • Un tubo que permite la salida del humor acuoso para reducir la presión ocular y mejorar así el tratamiento del Glaucoma.

 

¿CUÁNDO SE UTILIZA?

En casos de Glaucoma cuando no se puede realizar un drenaje mediante otro método.

¿EN QUÉ CONSISTE?

La intervención dura aproximadamente 1h.

Mediante anestesia local, se implanta la válvula y el tubo, pudiéndose implantar:

  • Entre el iris y la córnea o cámara anterior.
  • Cámara posterior, detrás del iris, siempre que el paciente esté operado de catarata.
  • Cámara vítrea, si ha sido vitrectomizado previamente.

En las últimas dos localizaciones, desde el exterior es totalmente invisible y el paciente no lo nota.

Una vez implantada, la válvula se ajusta automáticamente a la presión del ojo y regula la salida del fluido, controlando que éste no salga en exceso y provoque lesiones por hipotonía (presión excesivamente baja).

POST OPERATORIO

Tras la intervención se administran fármacos para controlar el dolor y la recuperación. Además, en Quijada | Medicina Ocular damos mucha importancia a las consultas de seguimiento posteriores con el Dr. Quijada, pues permiten controlar el correcto funcionamiento de la válvula y vigilar la evolución de la recuperación para conseguir los mejores resultados visuales y en definitiva, una calidad visual que le permita disfrutar de la vida sin limitaciones. De ahí, que no las pierda de vista.